Pelodiscus sinensis - Aquariofilia.es

INTENTAR ADQUIRIR SOLO ESPECIES NACIDAS EN CAUTIVIDAD Y PROPORCIONARLES UN BIOTOPO LO MAS PARECIDO POSIBLE A SU HABITAT
Que buscas?
Counter
Counter
Vaya al Contenido

Menu Principal:

Terrario > P
Pelodiscus sinensis

Nombre común: Tortuga china de caparazón blando

Orden: Testudines
Familia: Trionychidae
Género: Pelodiscus

Referencia:
Wiegmann, 1835

Taxonomía: Pertenece al género Pelodiscus. Este género se divide en 4 especies, siendo Pelodiscus sinensis la más conocida. Tiene 2 subespecies.
Hasta hace poco se incluía en el género Trionyx.
Especies similares:
Tiene los hábitos muy parecidos al resto de tortugas de la subfamilia Trionychinae.
Distribución: Esta especie se encuentra en Mongolia, China, Taiwan, Japón y Hawai. Como se puede ver, su distribución es muy amplia, y puede encontrase hasta en Rusia, en el río Amur.
Hábitat: Esta especie habita lagos, estanques y otras zonas acuáticas de corriente muy
lenta, con mucha vegetación (tanto flotante como de fondo) y fondos fangosos. Es frecuente verlas también en arrozales.
Morfología:
Lo más peculiar de las tortugas de este tipo es que no tienen un caparazón duro, como es habitual en las tortugas. En lugar de eso, tienen una piel más dura que la de las patas y el cuello, que pierde su principal funcionalidad: la protección. En lugar de esta protección estas tortugas poseen fuertes mandíbulas y se mueven con gran rapidez dentro del agua. Esta especie tiene el caparazón de color oliva o grisáceo, y puede tener de joven algunos puntos negros. Tiene un cuerpo muy plano, que le sirve para nadar mejor y con menos esfuerzo. Los bordes del caparazón están levemente curvados hacia arriba, lo que les permite captar mucha luz solar sin necesidad de salir del agua. Su cabeza y sus patas son también de colores claros con rayas y manchas blancas. Las patas están muy palmeadas. Tienen una característica nariz en forma de trompa, que junto con su largo cuello les permite respirar sin tener que moverse del fondo del acuario. El plastrón es de color rojizo, con algunos puntos negros, pero con la edad se va volviendo más claro.
Subespecies:
Habitualmente se le atribuyen dos subespecies: Pelodiscus sinensis sinensis y Pelodiscus sinensis tuberculatus, aunque existen un buen número de variantes geográficas en Vietnam y China.
Pelodiscus sinensis
: Es una especie que se puede encontrar ocasionalmente en las tiendas especializadas. Los ejemplares que venden suelen medir 2'5 cm.   El plastrón de Pelodiscus sinensis es rojizo, con algunas manchas negras. Se puede observar la típica nariz de trompa que tienen todas las tortugas de caparazón blando.
Dimorfismo sexual:
No existen diferencias observables a simple vista.
Tamaño:
Suelen alcanzar los 25 cm de caparazón, pero a éste se le debe sumar su largo cuello.
Mantenimiento:
Para mantener adecuadamente esta especie se debe poseer un acuaterrario, con 4/5 partes de agua. La zona acuática debería tener por lo menos 20-30 cm de profundidad para alojar ejemplares juveniles, y de unos 50-60 cm para los ejemplares adultos. Se recomienda el uso de substratos para acuarios, como grava fina (sin aristas que puedan lesionar su caparazón) o, mejor todavía, arena de río. Estas tortugas se enterrarán muy frecuentemente en el substrato. Esta especie es una de las más pequeñas de su familia, por lo que es la que requiere menos espacio. La temperatura ideal ronda los 26 ºC. Es posible que los ejemplares adultos puedan hibernar sin problemas. MÜLLER recomienda que se pongan 2 gramos de sal por cada litro de agua para evitar enfermedades como los hongos. Se recomienda que haya un solo ejemplar en cada acuario, ya que esta especie es muy agresiva. Deben tener una rampa para acceder a la zona terrestre, que utilizan básicamente para la puesta. Los ejemplares adultos pueden vivir sin problemas al aire libre, en un estanque con el fondo lodoso. Si se elige esta opción, será bastante difícil poder observar a las tortugas, ya que pasan casi todo el día en el agua, y son bastante asustadizas.
No debe haber piedras o troncos cortantes, ya que podrían lesionar gravemente sus caparazones.
Alimentación:
Es una tortuga carnívora, que suele preferir presas vivas. Se debe intentar acostumbrarla a comer animales muertos, como peces o ratones.  Es recomendable darle de vez en cuando presas vivas. Tanto en presas vivas como muertas, se debe variar lo máximo posible: peces de distintas especies, ratones, moluscos, lombrices o corazón de ternera. En cautividad suele acostumbrarse también a comer pienso para tortugas acuáticas, aunque no debe convertirse en su alimento base.
Comportamiento:
Son unos animales muy tranquilos, que permanecen la mayor parte del tiempo en el fondo del acuario, excepto cuando van de caza. No acostumbran a salir a tomar el sol, aunque de forma ocasional se las puede ver asoleándose. Sólo saldrán a la zona terrestre para realizar su puesta y poco más. Esta especie suele ser muy agresiva, tanto con otras tortugas como con sus cuidadores. Se deben manipular con muchísimo cuidado, ya que con su largo cuello te pueden llegar a morder ni que las cojas por la parte trasera del caparazón. Son también unas grandes cazadoras. Gracias a su velocidad en el agua y a su largo cuello, persiguen a los peces hasta darles caza. Son bastante tímidas, y ante el mínimo movimiento irán hasta el fondo del acuario y se enterrarán en la arena. Con el tiempo van perdiendo esta timidez. Si se alimentan adecuadamente estas tortugas crecerán muchísimo durante su primer año, llegando incluso a alcanzar el peso de 1 Kg.
Reproducción:
Si se quiere lograr, se deberá tener el macho separado de la hembra y se juntarán algunas veces para que puedan copular. La hembra deberá tener un acuario con una parte de tierra seca con más de 20 cm de profundidad, donde hará la puesta. Incubados a 26-27 ºC y con bastante humedad, las crías eclosionarán en unos 3-4 meses.
Problemática:
El principal problema es que estos animales se ven muy afectados por enfermedades cutáneas, normalmente hongos. Para evitar esto se puede añadir un poco de sal al agua. También se les infectan las heridas con facilidad, por eso se recomienda que en el acuario no haya elementos que la puedan lastimar. Otro problema es el de su agresividad, que ya ha sido tratado en los anteriores puntos. Nunca se deben liberar animales de este tipo en nuestros ríos, ya que causarían problemas medioambientales bastante graves.


 
Advertimos que en algunos países, algunas especies pueden estar protegidas siendo ilegal su mantenimiento en cautividad. Recomendamos consultar la legislación propia de cada país al respecto. Además, la captura de animales de su hábitat natural, es un delito penado por la ley en la mayoría de los países y SIEMPRE es desfavorable para el futuro de la especie de la que se trate. El aficionado es el responsable último del uso que haga de la información facilitada en esta Web.
Regreso al contenido | Regreso al menu principal