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Python regius

Nombre común: Pitón Real o Pitón Bola.
Orden: Squamata
Familia: Pythonidae

Género: Python
Referencia:
Auguste Duméril & Bribon, 1844
Habitat natural:
África Central y Occidental, comprendiendo los países de Nigeria, Uganda, Liberia, Sierra Leona, Guinea, Ghana, Benin y Togo. Donde la temperatura varía desde los 15o a los 45 oC.
Apariencia general: La cabeza tiene forma oval estrecha, posee un cuello estrecho, cuerpo robusto y cola relativamente corta. El color básico va del marrón dorado claro al amarillo crema, roto por dos franjas longitudinales de forma irregular, color marrón chocolate, unidas por rayas transversales a intervalos irregulares. Las manchas de color claro entre las rayas transversales pueden tener uno o más borrones marrón chocolate dentro de sus límites.
La parte superior de la cabeza es de color chocolate, limitada a cada lado por una raya  de color claro que va del hocico al cuello. La parte inferior es de color blanco marfil, pudiendo tener o no, manchas más oscuras.
Tienen un complejo y desarrollado sentido del olfato así como el del tacto. Poseen pupilas verticales como todas las especies de hábitos nocturnos.
Se conocen actualmente 62 variaciones genéticas (morfos). Entre los que destacan: albino, piedball, spider, leucistic, lavender, pastel, caramel, etc.
Tamaño: Al nacer miden entre 20 y 30 cm. El tamaño promedio de ejemplares adultos es de 120 a 150 cm. Aunque algunos ejemplares hembras pueden llegar a los 180 cm. Generalmente las hembras son más grandes que los machos. De diámetro alcanzan de 10 a 15 cm.
Promedio de vida en cautiverio:
Entre 20 y 30 años. El record de la Python regius más longeva en cautividad es de 48 años.
Terrario:
A prueba de fugas. Son serpientes muy fuertes que pueden fácilmente levantar tapas o abrir puertas mal cerradas. Aunque es una serpiente principalmente terrestre, le gusta trepar en troncos o lianas.
Medida mínima:
90 cm de largo, 45 cm de ancho y 50 cm de alto.
Medida recomendada:
120 cm de largo, 45 de ancho y 50 cm de alto.
Temperatura:
El ciclo de temperatura diurna-nocturna es muy importante para las serpientes.
Día:
De 25 a 30 oC, con un área iluminada mediante un spot que caliente entre 30 y 34 oC
Noche:
De 20 a 23 oC, apagar el spot.
No se recomienda utilizar lámparas de cerámica porque resecan el aire del terrario. Es mejor utilizar el spot de amplio espectro.
Humedad:
Superior a 60%, siendo lo ideal entre 70 y 80%.
Iluminación:
No necesitan ninguna clase de iluminación artificial ni rayos UV, basta con que en la habitación donde se encuentre el terrario haya una ventana por donde entre luz. Los fotoperiodos (ciclos de día y de noche) son muy importantes; debemos brindarles entre 10 y 12 horas al día de luz. Se ha demostrado que los ejemplares en estas condiciones se alimentan mejor y tienen excelentes crías.
Sustrato:
El mejor sustrato por su facilidad de limpieza e higiene es el papel periódico, no obstante su aspecto es muy pobre. Se recomienda utilizar viruta de ciprés que retiene muy bien la humedad y no es tóxico. Por ningún motivo emplear cedro ni pino, ambos suelen ser tóxicos para esta serpiente.   
Alimentación:
Hay muy poca información de lo que come la pitón real en la naturaleza, de ahí que la mayoría de los ejemplares que son capturados tengan problemas para alimentarse en cautiverio. El record de una pitón real sin comida es de 22 meses.
Por ello, siempre será recomendable un ejemplar que proceda de un criadero. Así, estará acostumbrada desde pequeña a comer ratones y ratas. Cuando están en desarrollo debe dárseles de comer uno o dos ratones cada 7 u 8 días. Por supuesto, el tamaño de la presa será proporcional al tamaño de nuestra serpiente. Para los pitones ya adultos, hay autores que señalan que deben comer una rata cada 10 ó 15 días, dependiendo también de su ciclo de defecación.
Reproducción:
Lo primero que se necesita para la reproducción, es obviamente sexar a nuestros ejemplares y estar seguros de que tenemos una pareja. El macho alcanzará la madures sexual a los 2 años; mientras las hembras requerirán 3 años y en algunas ocasiones más para alcanzar la madures y el tamaño apropiado para reproducirse. El macho estará listo cuando mida entre 82 y 86 cm; pero las hembras tendrán que medir forzosamente más de 100 cm y pesar un kilo para poder llevar a cabo una puesta sana y con posibilidades. Además, cabe señalar que únicamente estarán en óptimas condiciones una vez al año. Deben estar perfectamente alimentadas para que puedan producir los huevos.
Los machos cortejarán a las hembras durante todo el año, pero estas son únicamente receptivas hasta los meses en que baje más la temperatura. La reproducción en cautiverio coincide con los ciclos de invierno en Norteamérica y Europa, aunque hay evidencias de que los pitones reales pueden reproducirse en cualquier época del año.
Kevin McCurley, para comenzar con la reproducción, recomienda bajar la temperatura por las noches gradualmente de  24 a 21 oC por un periodo de dos a cuatro semanas. Es muy importante verificar el estado de salud de los ejemplares para prever enfermedades respiratorias. Durante el día, las temperaturas deben elevarse entre 26 y 29 oC con un spot como se señala arriba.
Algunas semanas con estas variaciones en la temperatura, llevarán al macho a interesarse en la reproducción. Este ciclo puede tardar de dos a cuatro meses para ser efectivo. Se debe sumar además un fotoperiodo más corto, es decir unas 8 horas de luz al día. Bajo estas condiciones se elevarán los niveles de testosterona del macho y aumentará la producción de esperma. Hay algunos especialistas que recomiendan no alimentar a las pitones en este periodo y otros prefieren continuar alimentándolas pero con presas más pequeñas. Esto debido a que con las bajas temperaturas la digestión se dificulta.
Existen pruebas que indican que si se mantiene separados los sexos hasta la época de apareamiento, aumentarán las probabilidades de éxito en la reproducción. Junte a la pareja y verá a continuación todo el cortejo hasta que el macho utilizará los espolones (vestigios de patas)  para acomodar a la hembra en la posición requerida. Una vez acomodado, sacará un hemipene y lo introducirá en la hembra, quien recibirá el esperma y lo podrá retener durante meses hasta el periodo de ovulación.
Una pareja puede copular durante horas o por días. Puede dejar juntas a las pitones durante una semana para que sigan apareándose. En cautiverio es recomendable un mínimo de seis cópulas durante cuatro o seis meses para obtener huevos fértiles. Regrese a la hembra a su terrario y ofrézcale alimento. Generalmente dejará de comer después de la tercer semana de gravidez y no se alimentará hasta que ponga los huevos o si los incuba ella, hasta que éstos eclosionen.
La única manera de saber si está preñada es observar si ocurre la ovulación, esta será aproximadamente unos 25 días después de la cópula y durará únicamente dos días. Se notará porque la hembra tendrá la apariencia de haber comido una presa grande (todos los días hay que observarla). Una vez preñada se debe reducir al mínimo la manipulación para evitar que se estrese. Déjela tranquila a una temperatura óptima de 29 oC con un spot, proporcione un escondite y comience a preparar el nido para la puesta.
Luego de 10 a 14 días de la ovulación, la hembra mudará la piel, señal de que los huevos serán puestos unos 27 ó 35 días después. En algunos casos, hay hembras que tardan hasta 45 días, debido a una temperatura más baja y a un lento desarrollo de los huevos. En promedio, estamos hablando de que una vez preñada la hembra pondrá los huevos entre 60 y 70 días.
Para el nido será necesario hacer un orificio en la tapa de una caja de plástico para que la hembra entre a poner los huevos. Colocaremos la caja dentro del terrario en el lado fresco. Es muy importante esto porque si la ponemos del lado caluroso los huevos se pueden morir. A la caja le pondremos de sustrato una gran cantidad de musgo o "peat moss" de tal forma que la hembra pueda acomodarlo a su gusto.
Es necesario monitorear la temperatura del nido, para ello se recomienda un termómetro digital. La temperatura óptima debe fluctuar entre 29 y 31. La humedad debe situarse en los mismos rangos que todo el terrario, es decir, superior a 60%.
La puesta por lo regular se da en la noche o en las primeras horas del día cuando todavía hay oscuridad. Ponen en promedio cinco o seis huevos, aunque algunos ejemplares con mayor edad llegan a poner ocho. El record de huevos puestos por una Python regius es de 15.
La hembra se enrolla alrededor de los huevos para incubarlos. Hay autores que recomiendan que ellas mismas los incuben, aunque la mayoría dicen que es mejor incubarlos artificialmente, pudiendo con esto controlar la humedad y la temperatura. Además de que podremos ya alimentar a la hembra. En caso de que ella los incube, no probará alimento hasta que las crías hayan nacido.
De cualquier modo, sea cuál sea el método que usemos de incubación, debemos tener cuidado con la hembra. En estos momentos se vuelve muy agresiva y se estresa fácilmente. Por supuesto no hay que manipularla ni antes de que ponga los huevos ni después, salvo que sea necesario. Lo mejor es cubrirle con una toalla la cabeza para que no vea y se estrese lo menos posible. La incubación lleva aproximadamente 60 días.
Si se decide incubar los huevos, es necesario tomar en cuenta que por ningún motivo se deben de rotar. Tienen que estar tal y como ella los puso. Si un huevo se voltea o se cambia de posición es casi seguro que morirá. En muchos casos, los huevos se pegan entre sí cuando la hembra los junta para incubarlos. De igual manera, nunca debe tratar de separarlos, si lo hace, el embrión también morirá.
Para saber si los huevos están vivos o han sido fecundados, bastará verlos en un cuarto oscuro, ayudados por una linterna. No es necesario moverlos para ello. Si notamos pequeños hilos de sangre (venas) al interior del huevo quiere decir que sí fue fecundado. Los hilos de sangre se notan más después de unos días de la puesta. Y en los huevos no fecundados encontraremos indicios de moho. Si es posible retire estos huevos que no tardarán en pudrirse.
Ahora bien, como dije antes, hay autores que recomiendan la incubación maternal. Si usted decide esto se encontrará ante un escenario inimaginable. Se dice que todos los reptiles son de sangre fría porque son incapaces de regular su propia temperatura; no obstante, durante la incubación de las pitones sucede que estas sí logran mantener su temperatura a través de pequeñas contracciones de sus músculos. Lo que no pueden hacer es elevar la temperatura más de la que el ambiente marca. Si necesita más calor, lo que la hembra hará, es salir del nido y calentarse bajo el spot y retornar de nuevo a lado de los huevos. Su cuerpo es el mejor termostato y mantiene a la perfección los huevos. También son capaces de retener la humedad del sustrato.
Durante este proceso no comerá, pero sí podrá salir a beber agua, manténgala siempre fresca y limpia. La humedad del terrario manténgala alta, que no baje de 60 y si es posible de 70%. Hay casos en que la hembra ha utilizado su propia orina para prevenir la deshidratación de los huevos. Mantenga la caja del nido a unos 30 ó 32º C., utilice un termostato para mayor seguridad.  Si necesita conseguir más humedad puede aspersar el sustrato del nido y a la hembra con cuidado de no mojar los huevos.
En algunas ocasiones la hembra desecha uno o dos huevos del nido. Los huevos siempre tienen buen aspecto, pero todos los autores aseguran que al incubarlos artificialmente los huevos se descomponen y mueren. Por lo que concluyen que las hembras tienen un poderoso detector que les indica que huevos son viables y cuales no. Hágale caso a su serpiente.
El otro método es mediante la incubación artificial. Para lo cual necesitará una incubadora. Profesional o casera, siempre y cuando funcione para mantener los huevos a 31 ó 32º C y con una humedad del 90%. El sustrato que deberá utilizar para este proceso es la vermiculita. Para mayores referencias sobre la incubación artificial, les recomiendo: http://www.ballpython.com/page.php?topic=incubation
Manejo:
Apto  para principiantes  pero con algunas reservas, sobre todo cuando se niegan a comer.
Comportamiento:
Muy tranquila. Esta serpiente nunca muerde para defenderse. Si alguna vez llegara a morder se debe al descuido o imprudencia del que la manipula, sobre todo cuando se le da de comer. Puede convivir con otras pitones reales aunque no es muy recomendable ya que son animales solitarios. Es mejor tener a cada ejemplar en un terrario separado. Por ningún motivo se deben mantener junto a boas. Es sabido que las boas pueden portar un virus llamado IBD  o BIBD (inclusion body disease) sin mostrar ningún síntoma, que para los pitones resulta  fatal  y las lleva a la muerte.
Observaciones:
Reciben el nombre de pitón bola porque cuando se sienten amenazadas esconden la cabeza enrollándose en su cuerpo formando una bola o pelota.
Son excelentes como mascotas.
Siempre serán mejores los ejemplares nacidos en cautiverio, los atrapados en la naturaleza además de ser cruel su captura, la mayoría de las veces se niegan a comer.


 
Advertimos que en algunos países, algunas especies pueden estar protegidas siendo ilegal su mantenimiento en cautividad. Recomendamos consultar la legislación propia de cada país al respecto. Además, la captura de animales de su hábitat natural, es un delito penado por la ley en la mayoría de los países y SIEMPRE es desfavorable para el futuro de la especie de la que se trate. El aficionado es el responsable último del uso que haga de la información facilitada en esta Web.
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